Otorgado por Kukkiwon, la máxima autoridad mundial del taekwondo, el Gran Maestro liberiano marcó un hito histórico a nivel nacional.

Redacción
Hay trayectorias que no se miden en medallas ni en aplausos momentáneos, sino en el tiempo, la coherencia y en las personas tocadas por una enseñanza.
Nelson Brizuela Cortés es, en Costa Rica, el único noveno dan, otorgado en diciembre en Seúl, Corea del Sur, por el Kukkiwon, la máxima autoridad mundial del taekwondo. Pertenece a una categoría poco común, donde el grado alcanzado no es el centro de la historia, sino su consecuencia natural.
Hablar del noveno dan es hablar de más de 50 años: décadas, madrugadas, entrenamientos, exámenes exigentes, silencios prolongados y de una disciplina que no admite atajos.
En el taekwondo —como en la vida— llegar tan alto implica algo más que destreza física; exige carácter, ética y una comprensión profunda del arte marcial como camino de formación humana.
En ese trayecto, el liberiano guanacasteco Brizuela Cortés construyó una identidad que hoy es referencia obligada en el deporte costarricense y mundial.
Su historia comienza lejos de los reflectores. Desde los primeros años, el Gran Maestro entendió que el verdadero progreso no era inmediato ni espectacular, sino constante. Cada grado fue ganado con rigor; cada paso, respaldado por evaluación, estudio y práctica sostenida.
El noveno dan que hoy ostenta, otorgado por la máxima autoridad mundial del taekwondo, no representa un punto final, sino una vida entera de fidelidad a la disciplina.
Pero reducir su trayectoria al logro técnico sería injusto. El verdadero peso de Brizuela Cortés está en su rol formador. Generaciones de practicantes encontraron en él no solo a un instructor, sino a un guía. En el dojang —lugar de entrenamiento o “lugar del camino”— enseñó técnicas; fuera de él, valores.
Disciplina, respeto, autocontrol y responsabilidad fueron siempre parte inseparable de su método. Para sus alumnos, el taekwondo fue y seguirá siendo una escuela de vida antes que un deporte.
Con la ayuda de la IA para esta nota, destacamos que, en el plano profesional e institucional, su aporte fue decisivo. Nelson asumió responsabilidades de liderazgo, docencia y organización en momentos clave para el desarrollo del taekwondo en Costa Rica. Su criterio técnico ayudó a consolidar estructuras, elevar estándares y tender puentes con instancias internacionales. Allí donde se necesitó visión y compromiso, su nombre estuvo presente; muchas veces sin protagonismo, pero con eficacia.
Quienes lo conocen coinciden en un rasgo: la humildad. A pesar del rango alcanzado —el más alto y excepcional dentro de la disciplina—, nunca concibió el grado como un trofeo personal.
Para él, el noveno dan implica una obligación mayor: servir, enseñar y cuidar el legado. “El cinturón no habla por sí solo”, suele decirse en el mundo marcial; son los actos los que lo hacen. En ese sentido, su trayectoria habla con claridad.
En un tiempo marcado por la inmediatez y el reconocimiento fugaz, la historia de Brizuela Cortés recuerda que hay logros que solo se alcanzan con paciencia y coherencia. Su camino demuestra que el éxito verdadero no se impone, se construye; no se proclama, se vive. Y que el mayor triunfo de un Gran Maestro no es llegar alto, sino dejar a otros mejor preparados para continuar.
Hoy, su nombre queda inscrito no solo en los registros del taekwondo internacional, sino en la memoria de quienes aprendieron bajo su guía.
El noveno dan es un símbolo, sí, pero su legado es mucho más amplio: una vida dedicada a formar personas a través del arte marcial. Y eso, en cualquier disciplina, es una forma profunda de trascendencia.
- Un esfuerzo comunitario busca salvar el skatepark que impulsa a niños y jóvenes de Santa Cruz
- Ciudadanos de 75 países sin posibilidad de visa para permanecer permanentemente en Estados Unidos
- Nelson Brizuela Cortés, único noveno dan del taekwondo costarricense
- Leo y Lea: Declaratoria de Interés Cultural para un proyecto que forma lectores
- La Cruz apuesta por el turismo deportivo para reactivar economía local
