
Redacción
En la provincia de Guanacaste, donde el calendario escolar marca cada año el pulso de las comunidades, una empresa de transporte decidió convertir sus terminales y espacios públicos en puntos de apoyo para cientos de estudiantes que inician el curso lectivo.
La compañía Transporte Inteligente de Guanacaste (TIG), conocida por operar rutas de autobús entre poblaciones de la región, distribuyó paquetes de cuadernos y útiles escolares a niños y niñas de los cantones de Nicoya y Santa Cruz como parte de un programa de responsabilidad social enfocado en el inicio del ciclo lectivo 2026.
Las entregas se realizaron durante dos jornadas consecutivas. El viernes 20 de febrero, familias llegaron hasta la terminal de buses de Nicoya. Un día después, la actividad se trasladó al Estadio Chorotega, conocido localmente como estadio Diría, donde nuevamente se reunieron decenas de padres con sus hijos.
Cada estudiante recibió un paquete preparado para enfrentar las primeras semanas de clases. Los cuadernos, lápices y otros materiales básicos representan, para muchas familias, un gasto significativo al inicio del año escolar. Para la empresa, la iniciativa buscó aliviar parte de esa carga.
La selección de los beneficiarios se realizó con el apoyo de organizaciones sociales y asociaciones de desarrollo de distintas comunidades de ambos cantones. Estas agrupaciones identificaron a estudiantes provenientes de escuelas distribuidas en varios circuitos educativos de la región.
Desde la empresa señalaron que el programa responde a una visión más amplia del papel del transporte público. Sus directivos sostienen que las rutas no solo conectan ciudades o pueblos, sino también oportunidades para las comunidades que dependen de ese servicio a diario.
En ese contexto, la compañía indicó que continuará impulsando actividades similares en Guanacaste, con la intención de fortalecer su relación con las comunidades y generar un impacto positivo en la educación de niños y jóvenes. Para muchos de los estudiantes que recibieron los paquetes, el gesto llegó justo a tiempo, en los días en que las aulas vuelven a llenarse y comienza un nuevo año escolar.
