Manual para destruir empleos

Por: Hernán Imhoff*

La meta de ocupar un cargo de elección popular entraña responsabilidades que, en mucho, trascienden las vanidades personales para asumir la representación de una colectividad con diversos intereses que deben armonizarse en favor del bien común.

Por eso, el político debe conectar la lengua con el cerebro para fundamentar, en evidencia empírica o teórica, sus afirmaciones porque en caso contrario incurrirá en disparates que lo mantendrán en el ojo de la polémica, pero aparte, sin aportar nada valioso en el avance hacia metas socialmente deseables como el mejoramiento de la calidad de vida, el crecimiento económico y la creación de fuentes de trabajo.

En los últimos días hemos sido testigos de cómo en el Partido Frente Amplio pasan por alto estas elementales verdades para aferrarse a peroratas ideológicas comunes en los años 60 y 70, pero que hace bastante tiempo quedaron superadas.

Cuando uno escucha a Suray Carrillo, candidata a Diputada por Guanacaste en esa agrupación política, decir que los habitantes de la provincia no usan el Aeropuerto Internacional Daniel Oduber de Liberia “ni para ir a San José” es tiempo de cuestionarse seriamente cuáles son los parámetros que se utilizan para seleccionar a los dirigentes.

Estas son las “ideas” que ya hemos visto en otras latitudes (Venezuela) donde provocaron efectos terribles en unos experimentos que, en lugar de hacer que las naciones avanzaran, más bien retrocedieran a niveles que nadie hubiera imaginado.

Pero lo más lamentable de toda esta confusión mental de la zurda criolla es que ocasiona un daño irreparable en muchos niveles ¿Qué puede pensar un inversionista internacional cuando oye a doña Patricia Mora –aspirante a Vicepresidenta- afirma que mejor no vengan a crear nuevos hoteles? O ¿Cómo tomarán los tour operadores las declaraciones de Carrillo cuando indica que el turismo deja muy poco beneficio a la economía local?

En el mundo de los capitales globalizados los inversores aterrizan en lugares donde se les ofrece seguridad jurídica y un ambiente tranquilo para desarrollar los negocios de manera expedita porque como suele decirse “No hay nada más miedoso que un millón de dólares”. En las primeras de cambio cuando se agiten las aguas las empresas valoran otras posibles regiones donde aterrizar.

La dirigencia del Frente Amplio parece que sabe muy poco de economía aunque son muy duchos en organizar marchas, protestas, huelgas y toda clase de acciones en contra de inversiones.

Presidente Cámara de Comercio y Turismo de Tamarindo

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