Hace falta reactivar la producción de Guanacaste

Cientos de guanacastecos están sumidos en la pobreza y los vicios, abandonados por la falta de oportunidades para surgir

Augusto Silva

El panorama de Guanacaste es desconocido, el desempleo ha aumentado en una forma descomunal, muchos jóvenes están emigrando, algunos se van a las faenas de recolección del café a las fincas cercanas al Área Metropolitana, los objetivos son inciertos, la juventud sufre de la falta de orientación, una gran mayoría sin oficio, ni estudios, esperan lo más fácil, el trabajo no es preocupación, conque alguien en la familia produzca algo y haya alimento, por lo menos para una vez al día es suficiente.

Drogas y prostitución

El narcotráfico ha poseído la mente de la juventud, una gran mayoría, a los 12 años ya ha probado algún tipo de droga en Guanacaste, estos vicios los lleva a delinquir en momentos de desesperación, cuando no consiguen dinero para comprar los estupefacientes.

No existe autoridad alguna que pueda tener la potestad de frenar esta ola negativa contra la salud de los pueblos, la niñez no tiene ejemplos para formarse un modelo con objetivos y valores apropiados, las niñas con hambre prestan servicios en bares, cantinas, se dejan acariciar por los borrachos por un salario de muerte, que no les alcanza ni para vestirse.

La mayoría de los niños hasta los 13 años, no tienen ningún objetivo, ya ni siquiera juegan bola, como en otros tiempos, que luego de los estudios, se jugaba baloncesto o fútbol y esto los apartaba de los vicios. El ejemplo socio-somático de los padres generalmente estresados porque no tienen iniciativa, ni incentivo, para poder producir algo decente y que les produzca un salario para vivir dignamente.

La población de Guanacaste puede andar alcanzando unos 370 mil habitantes, distribuidos así por cantón: Liberia 64 mil, Santa Cruz 54 mil, Nicoya 53 mil, Carrillo 37 mil, Cañas 26 mil, Bagaces 21 mil,  La Cruz y Tilarán 20 mil cada uno, Abangares 18 mil, Nandayure 12 mil y Hojancha 7 mil (sin contar los 44 mil de Upala).Sin embargo extraoficialmente, por la presencia de mano de obra migrante indocumentada, según no pocos investigadores, podríamos superar los 450 mil habitantes.

Desigualdad total

La provincia del norte posee 66 distritos, 11 cantones y cuatro subregiones: es casi el 20 % del territorio nacional; es la región más plana del país y también la de menor precipitación. A pesar que en producción eléctrica, Guanacaste (35 %) y Upala (10 %) continúan siendo los territorios que más producen electricidad para Costa Rica, a cambio la región tiene la menor cobertura del servicio eléctrico y las peores vías y caminos para transitar, dominando todavía las vías de lastre en más de un 50 % del territorio chorotega.

La reciente Encuesta de Hogares por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) del 2012, expresa que la región Chorotega es la segunda más pobre del país (severidad de un 8,6 ante un 3,3 de la Región Central) y cuya incidencia de la pobreza en los hogares es de un 34,5 %, mientras la Región Central tiene un 16,3 %. La pobreza no extrema de Guanacaste es la peor del país, con un 21.8 (ante un 14.3 nacional) y la pobreza extrema es de 12,6, sólo superada por la región Brunca (12,9, ante un 6,3 nacional). Nuestra región sigue hundida en la pobreza a pesar del discurso oficial que muestra una imagen opulenta y progresista inexistente para la mayoría de habitantes.

La situación se agrava al comprobar que el 24,3% de los trabajadores de la provincia son menores de 15 años. Injustamente los hogares en pobreza están cargando cada vez más la responsabilidad para el mejoramiento de sus ingresos en las personas menores de edad, sacrificándolos doblemente: les hace asumir tareas de adultos antes de tiempo y les margina de la educación que sería la llave para salir de la pobreza.

Con 35 hogares pobres por cada 100, la Región Chorotega ostenta —junto con la Brunca— el negativo récord de ser la más necesitada del país, con un nivel de desempleo que supera el 11% (y más del 12% para las mujeres), casi el doble del promedio nacional, según la última Encuesta de Hogares, que muestra un deterioro en los datos de pobreza comparados con los indicadores del 2011.

Somos la región más desigual del país, dándose el mayor porcentaje al comparar el ingreso per cápita del quinto (51,0) y primer quintil (3,8); el ingreso per cápita de los hogares de ingresos más altos es entonces 20,5 veces mayor (ante el promedio nacional de 18,1%) al de los hogares de menos ingresos. Los mayores niveles de desigualdad del país se dan en Upala, La Cruz, Nicoya y Santa Cruz. Así se constata que existen fuertes desigualdades en la distribución del ingreso que nos hacen ser la región menos equitativa en la distribución de la riqueza, creciendo un abismo cada vez mayor entre el ingreso promedio del sector de hogares más ricos (1.539,842 colones) y el del sector de hogares más pobres (121,392 colones).

En la actualidad Guanacaste carece de una reanimación económica, misma que se ha incrementado con el abandono de inversión extranjera en turismo, algo que el Covid-19 ha dejado en evidencia. Además, la pandemia está matando a guanacastecos, en parte también se desnuda el descuido en el cual se mantiene la población, ha sido un abandono impropio a una de las provincias que más aporta a la economía nacional.