Desde Nosara en busca de la gloria

Johel Rivera buscará en Guatemala su pase a la final latinoamericana de surf a celebrarse en El Salvador.

Redacción

En la orilla de Playa Guiones en Nosara, donde las olas rompen con una cadencia casi ritual y el atardecer tiñe el Pacífico de tonos ámbar, Johel Rivera afina los últimos detalles antes de partir hacia Guatemala. El surfista nicoyano, uno de los nombres más constantes del longboard costarricense, competirá entre el 4 y el 8 de noviembre en la penúltima fecha del Grand Tour 2025 de la Asociación Latinoamericana de Surf (ALAS), con una meta clara, subir al segundo lugar del ranquin centroamericano.

El escenario será Playa El Paredón, en el municipio de Sipacate, un enclave costero que se ha convertido en santuario de surfistas y viajeros en Guatemala. Allí, Rivera intentará recortar la corta distancia que lo separa del segundo puesto, actualmente ocupado por el panameño Ronald Castillo. Con 4.610 puntos en el acumulado, el costarricense persigue no solo una medalla, sino también un lugar entre los cuatro mejores del istmo que avanzarán a la gran final latinoamericana, programada para celebrarse en Punta Mango, El Salvador, del 17 al 22 de noviembre.

“La distancia en puntos es mínima. Estoy concentrado en aprovechar cada ola, en dejar el nombre de Costa Rica y de mi provincia lo más alto posible”, dijo Rivera antes de viajar. “Me siento agradecido por el respaldo de la Asociación de Surf de Nosara y de quienes creen en este sueño”.

A sus 31 años, Rivera combina la experiencia del competidor con la vocación del maestro. Desde hace casi una década dirige Chata Surf School, una academia local que ha formado a decenas de jóvenes guanacastecos y turistas en el arte de deslizarse sobre el mar. “Cada ola enseña algo distinto, y eso es lo que intento transmitir”, cuenta con la serenidad de quien conoce bien los ritmos del océano.

El atleta también figura en la décima posición del ranquin latinoamericano de longboard. Este año fue parte de la Selección Nacional de Surf de Costa Rica que participó en los Juegos Panamericanos de Surf (PASA), realizados en las mismas costas guatemaltecas. En julio, fue invitado al Mexi Log Fest, uno de los torneos más prestigiosos del continente, celebrado en Mazatlán, México.

“Representar a mi país siempre es un honor. Surfear con la bandera costarricense en el pecho me impulsa a dar lo mejor de mí”, afirmó Rivera, quien dedica parte de su preparación a sesiones diarias guiadas por su entrenador, Juan Carlos Naranjo, con el apoyo de Swill Wines de Nosara.

En Nosara, donde el surf es más que un deporte —es una forma de vida—, el nombre de Johel Rivera ya se pronuncia con respeto. Si las olas de El Paredón le son favorables, el guanacasteco podría sellar un nuevo capítulo en la historia del surf costarricense, reafirmando que desde esta costa remota del Pacífico también se compite con el corazón y la disciplina de los grandes.

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