SOTTO VOCE

A un instante de prender la mecha

El ministro de Hacienda, sentenció la pauta publicitaria del Poder Ejecutivo este año.

Ostión Jr.

En días pasados el ministro de Hacienda envió el presupuesto del Gobierno a la Asamblea Legislativa, en este, corta los recursos de publicidad de todos los ministerios. Esto es algo que nos afecta en demasía, ya que los medios de comunicación dependemos de la pauta publicitaria para operar, ya sea impreso o de manera digital. 

Se podría pensar que la pauta de la empresa privada es un aliciente en tiempos de calamidad publicitaria; el sector privado está pasando por uno de los momentos más difíciles de la historia de Costa Rica. Ni en el año de 1982 ó 2008, el país atravesó una crisis como la que vivimos hoy. Por lo que de antemano casi queda descartado.

Muchos pensarán que se debe ser austero, la reducción del gasto es imperioso hoy, además el Poder Ejecutivo no debe gastar el dinero de los contribuyentes en anunciar las obras que realiza.

Ciertamente estamos de acuerdo y es válido ese pensamiento, se debe ser austeros en estos momentos, mas eso limita a los medios de comunicación de toda índole a poder subsistir. No es solo imprimir, o pagar un sitio en la Internet. Es el pago de periodistas, corresponsales, giras, viáticos, entre varios desembolsos que conlleva en la búsqueda de la información para generar noticia.

La falta de publicidad nos afecta, incluso más allá, no somos pocos los que dependemos de esta industria, donde en la cadena de valor se ven beneficiados cientos de miles, generamos riqueza como empresa, empleo, bienestar. También afecta al cliente final que es el lector, ya que al mermar los recursos, disminuye también el acceso para cubrir la noticia, limitando el acceso de estos a estar informados.

Se puede suponer que en tiempo de redes sociales no es necesario los medios de comunicación, esto es falso. Es cuando más se necesitan de la prensa libres e independiente para generar contenido veraz. La Internet pulula la falsa información, desinformando a las personas. 

Además las redes no son generadoras de noticias, son replicadoras de la información que la prensa escrita, radial o televisiva genera. Un porcentaje muy amplio de un hecho noticioso la fuente primaria es un medio de prensa, solo basta con navegar un rato por la web y estar atento a este detalle.

Todo lo demás son casos aislados de personas que con celular en mano toman dos fotos o un video y lo suben, sin ningún contenido claro, simplemente porque se los permite la tecnología. Crea incertidumbre.

Esto es peligroso, ya que no hay una sana investigación del hecho, observar la fuente es vital en el periodismo, algo que un parroquiano cualquiera no desarrolla, deforma el criterio de la persona que recibe ese contenido.

Estamos a un instante de prender la mecha de una explosión que si no se ataca va a ser muy perjudicial para el pueblo. La falta de publicidad es el detonante para que eso suceda, ya que al no haber ingresos, el cierre es inevitable para los medios, trayendo un sin fin de información de cualquier punto falsa o sin confirmar.

Las personas necesitan estar informadas, es un derecho; así como los periódicos necesitamos publicidad para circular, es nuestro derecho.