EDITORIAL

Municipalidad liberiana en tiempos oscuros

Palacio Municipal de Liberia.

La Municipalidad de Liberia está pasando por momentos oscuros; por un lado un informe de la Contraloría General de la República (CGR) el cual encuentra un municipio al garete por su deficiente situación financiera, y por otro, los patentados de ese cantón atrincherados exigiendo el no pago de los tributos municipales.

Son momentos complicados que el nuevo alcalde, así como el Concejo Municipal deben atacar a la brevedad posible, para que no se termine de descomponer el caos que está reinando en la comuna liberiana.

A Luis Gerardo “Pipo” Castañeda se le está achicando el tiempo, ya que para el 30 de setiembre debe presentar ante la CGR los informes sobre a situación reinante, misma que heredó del antiguo ocupante del despacho de la alcaldía, Julio Alexander Viales Padilla.

Además debe lidiar con los comerciantes que están en contra del pago de las patentes, así como de otros tributos; los cuales consideran absurdos en época de crisis. Ellos han manifestado su deseo de no honrar las obligaciones. La municipalidad no se puede dar este lujo, ya que de hacerlo y condonar la deuda a los dueños de los negocios, están afectado las arcas municipales.

Menudo problema que enfrentan los nuevos inquilinos en el barrio Los Ángeles de Liberia, ya que no deben dejar de atender a la CGR, al mismo tiempo ofrecer ayuda a los comerciantes.

En el Palacio Municipal aseguran que están trabajando para arreglar la situación de los patentados, reciben cualquier monto que estos puedan dar, pero como menciona la presidenta del Concejo Municipal, Lidia María Cortés Nipote, “estamos atados de manos”. 

Así se encuentran, atados de manos.

La situación por parte de los empresarios locales es difícil, sin generar ingresos suficientes desde hace meses, con base a esto, no desean ceder a la presión municipal por pagar, consideran que la municipalidad no aplica correctamente la Ley 9848, que le da presupuesto a los municipios para que solventen algunos impuestos. Y para la administración pública es complicado, porque de aplicar y utilizar dinero del superávit de 2019 para solventar las necesidades, debilitarían las arcas. Además que los libros y la caótica gestión a nivel financiero acusada por la CGR, devengaría en que se convierta en un pandemonio difícil de solucionar.

¿Qué está primero, el orden de las finanzas o la ayuda a los patentados? Respuesta complicada para Castañeda y compañía. Lo que vayan a hacer deben de realizarlo a la brevedad, ya que entre más tiempo transcurra se tornará en un enmarañado que necesitará intervención más profunda.

La Municipalidad de Liberia, atraviesa tiempos oscuros, donde se juntó la necesidad con la incertidumbre.

No pueden dejar de lado ninguno de los dos temas, así como tampoco se debe dejar de lado la responsabilidad del caos reinante en la comuna municipal, que viene del cuatrienio anterior, los libros contables no se manejan solos, ni la parte financiera. Alguien no hizo su trabajo, el actual alcalde debe ahora bregar contra viento y marea para poner la casa en orden. 

“Pipo” Castañeda la tiene difícil, pero por su experiencia en el mismo puesto en tiempo pasado, sabe que no era fácil.