Uno de los activadores económicos del país está perdiendo capacidad para reaccionar

La difícil situación económica ha golpeado a varios sectores, uno de ellos es el de la construcción. Después de dos años complicados, parece que va a un tercero que no se ve muy esperanzador en un sector que se considera un activador para la economía nacional

La construcción al igual que el turismo son dos de los principales motores económicos del país.

Por: Gustavo Adolfo Solera Castillo

La economía del país está pasando por uno de los momentos más difíciles desde hace 12 años, cuando la crisis de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos que había iniciado en ese país en el 2006, afectó el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en Costa Rica, registrando para el año 2008 números negativos.

En aquel momento parte de la inversión en construcción se vio contraída, proyectos se tuvieron que ver cancelados por algún tiempo, ya que el flujo de dinero mermó. Para aquel momento la caída de la construcción se vino en picada.

Años después comenzó una lenta recuperación, llegando hasta el año 2017 cuando en el pico máximo de la producción de desarrollos inmobiliarios hizo crecer al sector, muchos de esos proyectos continuaron en el 2018 y 2019, ya para este último nuevamente venía en declive.

Al parecer el 2020 parecía existir una mejora, hasta que una nueva crisis casi detuvo de golpe al aparato constructivo, hoy quedan proyectos que por el nivel de inversión es preferible terminarlos a dejarlos en espera hasta que la economía repunte.

¿Por qué es tan importante el sector de la construcción para el país? Esta pregunta tiene una respuesta fácil, es un activador económico.

Consultado por este medio a dos expertos financistas que tienen conocimiento en el tema constructivo e inmobiliario, nos mencionan su preocupación por la situación que actualmente atraviesa el país y de la que no se prevé una salida para este año.

María Vásquez Castillo, economista, experta en el tema inmobiliario y constructivo, socia de MyPropertiescr Consulting Group y dueña de la página web www.mypropiertiescr.com sitio especializado en el tema, indica que con lo de la construcción las personas no están construyendo, salvo proyectos que ya estaban desarrollándose.

«El sector constructivo venía de dos años complicados, no fueron buenos años para el sector, el 2020 comenzó a repuntar en los dos primeros meses, con la llegada del covid-19 todo se ha detenido, ya la gente no desea comprar o construir como en otro momento», indicó Vásquez.

Las ventas de propiedades también bajaron, en gran medida por las políticas bancarias que han endurecido los requisitos para la compra y construcción de vivienda, principalmente para trabajadores independientes o el sector informal, ya que el riesgo es mayor.

Para el administrador de empresas y consultor financiero, especializado en el tema de la construcción Diego Alvarado Chinchilla, el tiempo es vital y si no hay un repunte pronto, todo se va a paralizar, por lo menos este año.

«La construcción venía mal desde el 2019, en diciembre comenzó a levantar, pero para marzo todo se ha estancado, el problema es que la crisis por el coronavirus se mantenga un par de meses más y eso haga que lleguemos al invierno a como estamos, eso si llegaría a embarrialar al sector, el invierno es fatal, ya todo quedaría para el 2021» detalló Alvarado.

También indicó que a pesar de que la construcción aporta un mayor Valor Bruto de Producción es considerado un activador económico, si cree que la vuelta a la normalidad va a ser más lenta en comparación al turismo, otro de los sectores que se han visto muy afectados por la pandemia.

«Si la construcción llega al invierno sin levantar, ya no lo hace este año, eso no le va a pasar al turismo, que a pesar que esa época también les afecta, puede caminar un poco, lento sí, pero camina al fin» enfatizó Diego Alvarado.

Buenas noticias en una mezcla de malas

Pero no todas las noticias son malas para la construcción en este momento, a pesar de las políticas financieras para los trabajadores independientes o del sector informal, las entidades financieras han flexibilizado los créditos para el trabajador formal o asalariado que desee optar por un crédito ya sea para la compra o construcción de vivienda, así como para remodelaciones.

La Tasa Básica Pasiva, la cual es un promedio ponderado de las tasas de interés de captación brutas en colones, ha venido a la baja desde el 10 de julio de 2019 cuando registró un porcentaje de un 6,65 %, llegando al 15 de abril de 2020 a estar en un 3,8 % lo que suaviza las cuotas de los deudores.

Esto puede ser un buen momento para comprar como lo indica Vásquez Castillo.

«Estamos pasando un momento muy duro, la normalidad en el tema de la construcción puede durar más tiempo de lo esperado, pero la Tasa Básica Pasiva ha bajado considerablemente, eso es bueno para la compra de vivienda, los precios vienen a la baja de forma considerable y en la práctica es muy evidente cómo se han ido ajustando las familias a este nuevo contexto a lo largo de estos meses», aseguró la experta.

María Vásquez enfatizó en que el mercado inmobiliario tiene un comportamiento cíclico por lo que recomienda a los que tengan capacidad de invertir que lo hagan en vivienda, hay una serie de facilidades según detalla para aquellas familias con más estabilidad laboral y financiera.

«Es importante recalcar que mercado inmobiliario también tiene comportamientos cíclicos que incluyen además de la desaceleración, períodos de ajuste y estabilización, por lo que comprar en un momento en que tanto los precios como las tasas de interés están a la baja, puede ser una buena estrategia de inversión a largo plazo».

Esperan reactivación económica

El Presidente de la Cámara Costarricense de la Construcción, Ing. Esteban Acón Rojas ha venido insistiendo al gobierno en la reactivación económica, ya que es la única manera de que el sector se pueda mantener a flote.

«Nuestro sector ya no soporta más impuestos. Los empresarios afrontan una gran incertidumbre y están realizando grandes esfuerzos para mantener a flote sus negocios, con una visión país de mantenerse trabajando para salvaguardar el empleo, particularmente de los segmentos de trabajadores más vulnerables» manifestó Acón.

Para el Ingeniero las medidas que sean impulsadas por el Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa, tienen que ser analizadas con la seriedad que se requiere, estas deben estar en la línea de ayudar en el crecimiento económico a esta crisis.

En esa misma idea Acón Rojas indicó, «si no se recorta el gasto y se aprueba una buena ley de empleo público, el déficit va a terminar de ahogarnos».

La economía del país viene atravesando un momento complicado, el coronavirus ha acentuado aun más la crisis y uno de los sectores considerados activadores económicos se está quedando sin capacidad para poder seguir resistiendo en una ya maltrecha situación financiera.